miércoles, 9 de agosto de 2017

Conozca los factores que causan estrés oxidativo en sus bovinos


El estrés oxidativo ocurre durante la respuesta inflamatoria del sistema inmune a la infección y herida. No obstante, cuando se presenta una inflamación crónica, el estrés puede contribuir a una variedad de trastornos en la producción y salud del ganado.
Este fenómeno es causado por un desequilibrio entre la producción de especies reactivas del oxígeno (radicales libres) y la capacidad de un organismo de decodificar rápidamente o reparar el daño resultante.
En este sentido, un radical libre (RL) es una partícula inestable, que participa en funciones fisiológicas importantes como la fagocitosis, la síntesis de colágeno y prostaglandinas, la activación de enzimas en la membrana celular, entre otras.
Existen distintos tipos, entre ellos las especies reactivas de oxígeno (ERO) como el anión superóxido (O-) y radical hidroxilo (OH-), o de nitrógeno como el óxido nítrico.
Así pues, los seres vivos cuentan con un sistema antioxidante que se encarga de proteger al organismo de los efectos de los RL, que se componen de antioxidantes que previenen los procesos de oxidación y retrasan o impiden el estrés oxidativo.
Cuando los RL superan los niveles de antioxidantes, surge el estrés, cuyo aumento puede generar mayor producción de precursores de radicales de oxígeno reactivo, incremento de especies reactivas de oxígeno, y reducción de sistema antioxidantes.
Investigaciones adelantadas por expertos como Sordillo, Aitken y Celi han mostrado que el estrés oxidativo genera una variedad de trastornos y enfermedades como septicemia, mastitis, acidosis, cetosis, enteritis, neumonía, entre otras.
Si bien la inflamación es una respuesta natural y necesaria del organismo, cuando persiste durante mucho tiempo, puede derivar en una respuesta crónica que puede ser aún más dañina para el animal. Si las ERO no son contrarrestadas por antioxidantes, las células pueden funcionar mal o morir.
La mayoría de problemas de salud en vacas lecheras ocurren durante el parto, debido a la dificultad de adaptarse a las necesidades de nutrientes para la lactancia. En este caso, la pérdida de potencial antioxidante puede derivar en estrés, que genera una disfunción inmune e inflamatoria.
De otro lado, el ternero demanda grandes cantidades de calostro para la protección de enfermedades, aunque este es una fuente de ERO.
Así pues, la producción de ERO luego del parto (intrínseca) sumada a las del calostro (calostral) puede copar la capacidad antioxidante del ternero, por lo cual se puede presentar el estrés oxidativo, que se manifiesta en condiciones como diarrea y neumonía.
De igual forma, las prácticas de selección de lácteos y genética para aumentar producción de leche, derivan en un incremento de estrés metabólico. Por esto, es probable que a medida que la demanda de producción se intensifique, las necesidades antioxidantes aumenten también.
De forma natural, el cuerpo produce un sistema de defensa de antioxidantes endógenos, que se dividen en enzimas, proteínas no enzimáticas y grupo no enzimático de bajo peso molecular.
Sin embargo, también se pueden suministrar suplementos con ciertos nutrientes esenciales como la vitamina E y el selenio, que cuentan con importantes funciones antioxidantes.
Recuerde consultar con su médico veterinario si nota alguna enfermedad que pueda relacionarse con el estrés oxidativo, y este le indicará qué alimentos deben darse y en qué proporción.

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