domingo, 17 de septiembre de 2017

La vigilancia clínica de la fiebre Q como primer paso para un diagnóstico diferencial

La vigilancia clínica de la fiebre Q como primer paso para un diagnóstico diferencial


En los ámbitos de la vigilancia del aborto infeccioso, hay que hacer frente a múltiples desafíos tanto para la salud pública como para la sanidad animal, especialmente cuando se trata de zoonosis: garantizar la detección temprana, mejorar la vigilancia de los brotes y la ordenación zoosanitaria. Por lo tanto, un enfoque global para el diagnóstico de las enfermedades infecciosas abortivas se discutió en el marco de la Plataforma Francesa para la Vigilancia de la Sanidad Animal por un grupo de colaboración de múltiples partes interesadas.
La fiebre Q apareció como un objetivo relevante para iniciar este nuevo enfoque con el fin de probar las diferentes etapas, desde la implementación en las granjas hasta el análisis de los resultados. Por ello, en 2012 se ha creado un estudio piloto, de tres años, en diez departamentos que cubre 1.493 explotaciones caprinas. Se centró en episodios abortivos definidos como por lo menos tres abortos en siete días o menos. Se utilizó un enfoque de diagnóstico a nivel de finca, es decir, la interpretación de combinaciones de resultados de varios animales. Por lo tanto, la toma de decisiones se basó en los resultados de dos qPCR aplicados en muestras vaginales (análisis individuales o combinados) y, si fuera necesario, en otros análisis serológicos, teniendo en cuenta el estado de vacunación de los rebaños. El Laboratorio Nacional de Referencia desempeñó un papel fundamental ya que participó en la validación y armonización del proceso analítico.
Se investigaron un total de 114 episodios abortivos de 105 granjas de cabras. Entre ellos, el 16,7% se consideró debido a la fiebre Q (rebaños relacionados considerados como ‘clínicamente afectados’ según las recomendaciones de la EFSA: 18,1%). Entre los ocho departamentos donde las granjas caprinas habían notificado series de abortos, la proporción de episodios abortivos atribuidos a la fiebre Q varió en gran medida del 0% al 36,4%.
Además de reforzar los conocimientos sobre la fiebre Q, este estudio permitió la obtención de retroalimentaciones de campo útiles sobre la viabilidad y aceptabilidad de dichos programas de vigilancia antes de su extensión a otros agentes infecciosos abortivos ya todo el territorio.
Un resumen de este estudio en el país galo se ha publicado en la prestigiosa revista científica Small Ruminant Research, firmado por los siguientes investigadores: Renée de Cremoux, Kristel Gache, Elodie Rousset, Carole Sala, Soline Hosteing,

Philippe Nicollet, Frédéric Lars, Raphäel Guatteo, Françoise Dion, Didier Calavas, Anne Bronner, Jean Baptiste Perrin y Anne Touratier.

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